Los sentimientos, las emociones y el dolor por los que pasan una pareja luego una pérdida, son realmente indescriptiblespues al poco tiempo de experimentar la emoción y felicidad de la noticia del embarazo, el hecho de perder un bebé, es un balde de agua fría que cae de improviso y sin anestesia. Pero a pesar del dolor y la tristeza, las parejas tienden a perseverar y conseguir la meta del bebé deseado.

Es recomendable que la mujer espere a quedar embarazada nuevamente hasta que esté lista física y emocionalmente. Para ello es importante realizar las pruebas correspondientes para determinar la posible causa de la pérdida. De acuerdo a los médico, se puede lograr la concepción después de tener un “período menstrual normal”. Sin embargo, desde el punto de vista emocional, la mujer puede requerir más tiempo para recuperarse de la pérdida y sentirse preparada para intentar concebir otra vez.

La recuperación física de la mujer después de una pérdida puede tomar de varias semanas inclusive un mes o más, según la semana de embarazo que ocurrió la interrupción. Algunas hormonas propias del embarazo permanecen en la sangre durante uno o dos meses después de producirse una pérdida. La mayoría de las mujeres tiene la menstruación entre cuatro y seis semanas después de la pérdida.

En cuanto a la recuperación emocional, lo que ocurre con mayor frecuencia, es que la mujer experimente un gran temor a una nueva pérdida. Un aborto espontáneo puede ocasionar consecuencias psicológicas extremas en la mujer, pues genera sentimientos de ansiedad, miedo, nostalgia e incluso culpabilidad Tras una pérdida aparece un fuerte dolor y una tristeza profunda que incluso puede llegar a la depresión. Para poder afrontar esta difícil situación es muy importante el apoyo de la familia, el amor, cariño, respeto y comprensión son fundamentales para una recuperación rápida y efectiva.

Afortunadamente, la gran mayoría de las mujeres que han sufrido una pérdida luego tiene un embarazo normal en la siguiente ocasión.

Algunos especialistas recomiendan estas normas a seguir para evitar miedos, angustias y pesares innecesarios:

  • Intentar sentirse bien cada día, ser optimista.
  • No comparar el embarazo anterior con el actual, cada embarazo es diferente por norma.
  • No sufrir inútilmente cuando ya no existe solución.
  • Ser consciente de que la felicidad está en tus manos y que cualquier situación puede mejorarse.
  • Fomentar al máximo tu sentido del humor.
  • Ilusionarse cada día y cada momento.
  • Seguridad y confianza.